jueves, 25 de febrero de 2010

Niño terrible


PIERRICK SORIN. VIDEOINSTALACIONES
24.8 AL 22.10 MAMBA

Por Aldo Consiglio (NOX Group) alconsi@hotmail.com Su
cara de niño terrible, su gesto de “no lo voy a hacer más” y su
profunda sensibilidad hacia lo cotidiano hace que su obras tenga
sentido y tenga humor. Tanto en sus “autofilms” (en Super 8)
como en sus videoinstalaciones Pierrick Sorin reflejan con cierta
(falsa) ingenuidad el desencuentro con las cosas de todos los
días y con las “de siempre”. Como en “Reveils” donde se autofilma
todas las mañanas cuando se despierta, declarando cosas
como “debería acostarme más temprano”, su acto se repite a lo
largo de varios días, algo cómico e irreparable. En sus trabajos
Pierrick se graba a sí mismo y a los múltiples desdoblemientos
de su personalidad, un Pierrick apócrifo pero real que raya casi
con la performance aun en sus videoinstalaciones como en “Titre
variable Nº 1” donde un Pierrick Sorin de video hace equilibrio
sobre un tocadiscos (o el reflejo de este), un espectáculo
pseudo olográfico, como él lo llama. Algo casi de comedia muda,
pero con la gravedad de lo inconciliable.

octubre 2000, ramona nro. 6, revista de artes visuales